La obesidad una terrible pandemia

4 de noviembre de 2020 Por alannaimtapia 0

La obesidad es una enfermedad crónica de origen multifactorial prevenible que se caracteriza por acumulación excesiva de grasa o hipertrofia general del tejido adiposo en el cuerpo; es decir, cuando la reserva natural de energía de los humanos y otros mamíferos —almacenada en forma de grasa corporal— se incrementa hasta un punto en que pone en riesgo la salud o la vida. El sobrepeso y la obesidad son el quinto factor principal de riesgo de defunción humana en el mundo. Cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad. La Organización Mundial de la Salud, indica que la obesidad y el sobrepeso están en aumento en los países con ingresos bajos y medios, especialmente en las áreas urbanas; basta con caminar por la ciudad y se observará, que hay bastante gente obesa, adultos e infantes. La obesidad aumenta de manera alarmante los factores de riesgo de enfermedades crónicas, en especial de la diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer. En Bolivia, en el año 2015 se registraron 215.995 casos, en el 2016 hubo 294.369 casos y el 2017 con 372.162 casos, con lo cual se evidencia que el aumento es de más de 70.000 casos nuevos cada año. Lo más penoso, está en el sector de los niñ@s, pues se ve muy afectado, antes era típico de la tercera edad; hoy, la diabetes ataca a los pequeños. Buscando Culpables ¿Quiénes son los culpables de esta epidemia? Pues, existen diversos factores: – Una pirámide alimenticia, creada en Estados Unidos en 1992. El Departamento de Agricultura, impulsor de esta guía, colocó en la base el grupo de los cereales, panes, pastas y arroz, con un consumo recomendado de 6 a 8 porciones. – Los carbohidratos, que son la base de esta pirámide alimenticia, han sufrido alteraciones genéticas y sobre todo un alto procesamiento, principalmente en añadirles azúcar, lo que ocasionan un alto índice glucémico en nuestro organismo cuando lo ingerimos. – Vivimos en una cultura de la harina, panes, muffin, queques, tortas, cupcakes, donuts, cereales. – Aumento de los momentos de comer al día y mayores porciones. – Comer fuera de casa. – Aumento del consumo de azúcar. – Exceso de aceites vegetales. – Disminución de la actividad física. – Consumo exagerado de fructuosa. Existen otros factores que son motivos de la epidemia de la obesidad, los cuales serán tratados en libros posteriores. Sin embargo, uno de los factores que es menester tratar a mas detalle, es el hormonal. El comer es un acto deliberado, sujeto a la sensación de hambre, es una respuesta hormonal la que nos dice que tenemos apetito (la hormona de la grelina) y la que nos dice que estamos saciados (la hormona de la leptina), y así, cuando ingerimos alimentos, producimos otra hormona que es la insulina, encargada de procesar la glucosa que producen las comidas, para llevar “alimentos y nutrir” a las células del cuerpo. BUSCANDO SOLUCIONES Habiendo concluido que el principal causante de la obesidad, es el hormonal, en especial la producción en demasía de la insulina, debemos buscar las soluciones a esta terrible epidemia. La alternativa número uno es cambiar el protocolo de alimentación que se lleva, con la finalidad de generar un cambio en el cerebro, haciendo que la persona domine los alimentos y no que los alimentos dominen al hombre: Utilizar el sistema que ha prevalecido por varias décadas: “cierra la boca y muévete más”, genera un resultado inicial de descenso de peso y la persona se siente feliz, ha sido un éxito, pero que ocurre? aparece el efecto rebote, vuelves a comer como lo hacías antes, recuperas el peso y viene con otros kilos extras. También utilizan dietas relámpago o las llamadas pastillas chinas, obteniendo resultados favorables que son temporales y ponen en grave riesgo su salud. Debemos entender, que hay que diferenciar entre adelgazar y bajar de peso. Las personas buscan el éxito de una dieta en ver que la balanza marca menos. Cuando uno come menos calorías de lo que necesita su cuerpo para tener energía (esto se llama metabolismo basal), el organismo empieza a catabolizar, es decir empieza a comerse su propia masa muscular, con lo cual se disminuye peso y volumen, pero con pérdida de músculo y no de grasa. El nivel de grasa es el mismo, manteniendo los riesgos cardiovasculares y de las otras enfermedades inmunes de la diabetes y el cáncer. Descompensan las células del cuerpo, lo que conlleva al deterioro de otros órganos y abriendo la puerta a diversas enfermedades. DIETA CETOGENICA O KETO La llamada dieta cetogénica o en inglés Keto, es una dieta baja en carbohidratos, alta en grasas y moderada en proteínas, con la finalidad de que el cuerpo entre en cetosis para inducir a una quema de grasas y por ende a una reducción de peso y volumen. Personalmente adopté estos hábitos cetogénicos y en el transcurso de 2 años, logré adelgazar y bajar 35 kilos. Durante bastante tiempo, realicé lo que varios hacen, dietas relámpagos, dietas de moda, pastillas chinas, sibutramina, etc. Los resultados no fueron satisfactorios a largo plazo, solamente el sistema cetogénico o Keto me dió el éxito de lograr la ansieda reducción y control sobre los alimentos que durante 2 décadas no pude a través de otros medios.

¿TE INTERESA SABER MAS SOBRE EL SISTEMA KETO?