¿Qué son los aceites esenciales?

4 de noviembre de 2020 Por alannaimtapia 0

En diversas narraciones históricas de hace miles de años, se ponen de manifiesto el uso de los aceites esenciales, por lo que se consideran una de las formas más antiguas de cosmética y medicina, usado por reyes y religiosos.

¿Qué son los aceites esenciales?

Los aceites esenciales son concentrados de biomoléculas extraídas de la materia prima vegetal (hojas, tallos, plantas, flores, raíces, semillas), que se puede utilizar en fines terapéuticos o cosméticos. El proceso de obtención de un aceite esencial es físico, sea mediante el método de la destilación o la extracción, no químico, logrando con ello que se conserven las propiedades específicas de la planta de la que se obtiene. Esas biomoléculas obtenidas de los aceites esenciales, son las que tienen el poder benéfico sobre la salud humana o sus emociones.

¿Son caros los aceites esenciales?

Los éxitos obtenidos con la aromaterapia, han influenciado en algunos comerciantes que han empezado a vender aceites esenciales de dudoso origen, ya que el precio de venta es bastante bajo, para lo que cuesta obtener un aceite esencial. Con la finalidad de que comprendan el costo de un aceite esencial, sepan ustedes que se requieren grandes cantidades de su materia prima. Por ejemplo, un litro de aceite esencial de rosas necesita 4 toneladas de flores, para un litro de aceite esencial de eucalipto se necesita 30 kilos de hojas, 150 kilos de semilla de lavanda para sacar un litro de éste aceite esencial. Entonces, un aceite esencial barato despierta la calidad en la concentración del mismo. Para juzgar la calidad de un aceite, no siempre será el precio, pero es un factor a tomar en cuenta cuando se adquiere uno; ya que se busca calidad del producto.

¿Cómo se utilizan los aceites esenciales?

Al poseer una concentración muy alta, se recomienda usarse diluido en otros aceites vegetales o cremas. Existen tres vías diferentes por las que aprovechar los beneficios de los aceites esenciales para nuestra salud:

En la piel. La mayor parte de los aceites esenciales no se pueden aplicar directamente sobre la piel, pero algunos, una vez diluidos en otros aceites ya no resultan perjudiciales al contacto directo con el cuerpo. La aplicación dérmica provoca la microcirculación, beneficia la desaparición de la celulitis, mejora la elasticidad y la firmeza de la piel.

Inhalación. Los aromas activan nuestro sistema límbico, que es el encargado de regular las emociones, la memoria, el hambre y los instintos sexuales. Es una de las formas más seguras de hacer uso de los aceites esenciales.

Ingeridos. Los aceites esenciales se pueden ingerir contenidos en una cápsula vegetal o disueltos en líquidos especiales, pero siempre supervisado por un especialista (aromaterapeuta).

Efectos farmacológicos en el organismo

El efecto farmacológico se relaciona con los cambios químicos que produce el aceite esencial cuando penetra en el flujo sanguíneo e interactúan sus biomoléculas con las enzimas, hormonas, células, etc. Para clarificar mejor este accionar, extraigo lo siguiente, del libro GUIA DE AROMATERAPIA de Mikel Garcia: “Las partículas aromáticas se disuelven en la mucosa nasal que produce la última capa del tejido de la nariz: el epitelio olfatorio. Este epitelio contiene millones de receptores distribuidos en una superficie de menos de 6 cm2. Cada célula quimiorreceptora tiene dos prolongaciones: una que aflora a la superficie de la mucosa nasal; y otra situada en la base del epitelio que hay detrás y que conecta con las fibras nerviosas. Los impulsos nerviosos viajan por dichas fibras y atraviesan el hueso etmoides hasta llegar al paladar y a la cavidad craneal. Una vez aquí, las fibras nerviosas se combinan para formar los bulbos olfatorios y las vías que llevarán los impulsos directamente al sistema límbico. En el proceso evolutivo del ser humano, el sistema límbico fue una de las primeras partes del cerebro en desarrollarse. Éste controla nuestra memoria, instintos y funciones vitales, lo cual explica por qué un aroma puede ser tan evocador, ya sea el del pan recién cocido, el del café, el de las rosas o el de un desinfectante. Las otras percepciones sensoriales (incluida el tacto) son más lentas debido a que realizan un recorrido más largo antes de ser detectadas, además, dicha detección sucede en áreas del cerebro más sofisticadas. Por tanto, el olfato es un instinto muy básico. Cuando un estímulo oloroso llega al sistema límbico y en concreto a la amígdala cerebral, ésta lo transforma en sensaciones y emociones que activan el sistema neurovegetativo. Si se activa el sistema simpático el organismo responde con un estado de alerta, pero si se activa el sistema parasimpático se produce un estado de calma y tranquilidad y, de este modo, los efectos psicológicos de los aceites esenciales se transforman en efectos fisiológicos. Hay que tener en cuenta que el sistema límbico está conectado con el hipotálamo y éste a su vez con la hipófisis, como consecuencia de lo anterior, un estímulo oloroso puede modificar la actividad hormonal o la actividad del sistema inmunitario (entre otras acciones). Cuando un aceite esencial se aplica sobre la piel se produce un efecto sumatorio porque, además de absorberse por vía transdérmica, también se inhalan sus aromas. Los aceites esenciales penetran eficazmente a través de la piel y alcanzan el torrente sanguíneo (de hecho, muchos componentes de los aceites esenciales se utilizan como vehículos para favorecer la penetración de otras sustancias).” BIENVENIDO al fascinante mundo de la aromaterapia, una disciplina que de manera natural te apoya en la recuperación de tu salud, sin los efectos secundarios de los medicamentos tradicionales.

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